Mousse de limón

Cómo hacer mousse de limón

Tarta mousse de limón

Tarta mousse de limón

Porque una persona que ama lo dulce, no ama únicamente lo que tiene chocolate. Hay vida más allá del chocolate. Y si no, prueba esta tarta mousse de limón, vibrante y refrescante.

Esta tarta es obra del amor por lo dulce, pero hacerla vale la pena. Es ligera y está totalmente deliciosa.

La tarta consta de 3 partes: la base, la mousse y el lemon curd (aunque este último podría comprarse ya hecho). La base es muy sencilla y tiene poco o ningún esfuerzo.

Si te animas a hacer tu propio lemon curd, el truco es batir, batir y batir, y todo saldrá bien.

Entonces llegamos a la mousse. Una vez que hayas hecho el lemon curd, el resto es muy sencillo. Batir las claras de huevo, la nata y el resto se une naturalmente.

Ingredientes

Para la base:

  • 2 tazas de galletas de mantequilla
  • 50 gr de mantequilla sin sal, derretida

Para la mousse:

  • 345 ml de nata líquida para montar fría
  • 150 gr de azúcar
  • 5 claras de huevo grandes
  • 120 ml de agua
  • 4 cucharaditas de gelatina sin sabor

Para el lemon curd:

  • 450 gr de azúcar
  • 240 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 150 gr de mantequilla sin sal, en cubos
  • 4 huevos grandes + 3 yemas de huevo grandes
  • 1 cucharada maicena

Estas cantidades son para un pastel de 22 centímetros

Procedimiento:

Lo primero que vamos a hacer es precalentar el horno a 180 ºC y engrasar un molde de 22 centímetros de diámetro con mantequilla o spray antiadherente.

Para hacer la masa, lo que hay que hacer es triturar las galletas en un procesador de alimentos y mezclarlo con la mantequilla derretida, hasta que se tenga una consistencia como de arena gruesa y húmeda.

Esa masa la vamos a volcar uniformemente sobre el molde y la vamos a presionar con los dedos hasta cubrir por completo la base del molde.

Lo introducimos en el horno durante 12-15 minutos, o hasta que comience a coger color dorado. Después la sacamos y dejamos que enfríe por completo. Si es necesario la podemos introducir en la nevera para que se endurezca más.

Mientras tanto, podemos hacer el lemon curd. En una cazuela grande, mezclamos el azúcar y la maicena, y lo ponemos a que caliente a fuego medio-bajo.

Poco a poco vamos vertiendo el zumo de limón, revolviendo hasta que la maicena y el azúcar se disuelvan completamente. Incorporamos los huevos y las yemas de huevo (asegurándonos de que el calor no es muy fuerte para que los huevos no se conviertan en una tortilla).

Añadimos la mantequilla y subimos la temperatura a la mitad. Continuamos mezclando todo hasta que la mezcla se espese y empiece a hervir. El proceso puede durar unos 10 minutos.

Trasladamos la mezcla a un recipiente a parte, lo tapamos con film transparente y dejamos que enfríe durante 6 horas, o hasta toda la noche.

Preparamos la mousse de limón de esta manera. Ponemos el agua en una cazuela y rocía la gelatina el polvo por encima. Que la gelatina se hidrate durante 5-10 minutos, o hasta que la superficie del agua se empiece a arrugar y la gelatina se haya disuelto por completo.

Sacamos de la nevera el lemon curd, ponemos 1 taza de lemon curd en un cazo, y reservamos el resto (unos 3/4 de taza) en un recipiente separado.

Ponemos a calentar el cazo a fuego medio-bajo, y una vez caliente (sin dejar que hierva) añadimos la mezcla de agua y gelatina. Mezclamos todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea.

En un recipiente separado o en el bol de la batidora, batimos las claras de huevo hasta montarlas y que formen picos. Incorporamos lentamente el azúcar y seguimos batiéndolo.

Poco a poco, mezclamos las claras de huevo montadas en la mezcla de lemon curd y gelatina.

Batimos también la nata líquida hasta montarla por completo. Una vez más, poco a poco mezclamos la nata montada con el resto de mezcla.

Con ayuda de una espátula de silicona, extendemos cuidadosamente la mousse sobre la base fría y alisamos la superficie.

Cubrimos la tarta y la refrigeramos toda la noche. Cuando la vayamos a servir, extendemos suavemente el lemon curd restante por encima de la mousse. Pasamos un cuchillo por los lados del molde para aflojar la tarta y lo desmoldamos. Lo cortamos en porciones y ¡a comer!

Eso sí, al día siguiente me tocará cuidarme con una ensalada ligera de estas. ¡todo sea por disfrutar de un buen postre de vez en cuando!